Desarrollo de la conexión interhemisférica: Implicaciones en el aprendizaje

En el desarrollo de maduración cerebral, tal como se describía en el artículo anterior, además de la organización ascendente de las estructuras cerebrales y su maduración (tronco encefálico, cerebelo, ganglios basales, sistema límbico y neo-córtex), se debe tener en cuenta otra estructura muy importante, y que va a ir desarrollándose paralelamente y de forma gradual. Esta es: el cuerpo calloso.

El cuerpo calloso (CC), se desarrolla fundamentalmente durante el período prenatal siguiendo un patrón antero-posterior, como el resto de las estructuras.  Se trata de la región que ocupa la comisura interhemisférica (es decir, situado entre el hemisferio derecho y el izquierdo) y es el encargado de la conexión entre los mismos.

Según estudios científicos, el CC está compuesto por siete subáreas, cada una de ellas con un significado anatómico. Así, se encuentran dispuestos de la siguiente forma:

  • La primera porción, llamada rostrum o pico, es la que corresponde a la conexión interhemisférica del área orbital del lóbulo prefrontal y del córtex premotor inferior.
  • Posteriormente, se encuentra la rodilla, que es la que se encarga de la conexión del resto del lóbulo prefrontal.
  • La tercera es el cuerpo rostral, que establece conexiones con las zonas premotoras.
  • Después, en el tercio medio, están: la cuarta, o cuerpo medial anterior, forma asociaciones en las áreas motoras; y, la quinta, o cuerpo medial posterior, conecta el lóbulo temporal superior con el parietal.
  • Por último, en el tercio posterior, están: la sexta, llamada istmo, que forma las conexiones de asociación de la parte superior del lóbulo temporal; y, la séptima, llamada rodete o esplenio, que está formada por las conexiones de la parte inferior del lóbulo temporal y de la corteza de los lóbulos occipitales.

conexion interhemisférica y aprendizajeCada una de estas subáreas, se irá desarrollando aproximadamente a las ocho semanas después de la concepción, donde se forma la rodilla, seguida del cuerpo medio y luego del esplenio. Aunque en el momento del nacimiento están presentes todas las fibras que componen el CC, al igual que en las otras estructuras, su maduración dependerá del desarrollo, y se irá produciendo en estrecha relación con el resto de áreas cerebrales.

La mayor parte de la actividad ocurre en el útero, pero los cambios continúan durante los dos primeros años de vida. Los axones relacionados con las áreas primarias sensoriales y las motoras, se mielinizarán antes, ya que son necesarios para las funciones de supervivencia (en relación con los reflejos primitivos).

La densidad sináptica permanece hasta aproximadamente los 4 años de edad, donde sufre un decremento debido a la apoptosis (muerte celular programada) y a una disminución en la plasticidad. Así, los axones se especializan más detalladamente. Su mielinización se va produciendo desde el nacimiento hasta la vejez, aunque el mayor incremento se produce entre los 4 y los 18 años de edad.

En el siguiente cuadro, se pueden observar los cambios más significativos neurobiológicos y comportamentales producidos en función de la edad:

 

Cambios del CC

Funciones sensorio-motoras Lenguaje

Asimetrías

De recién nacido hasta el año de edad – Engrosamiento de la rodilla

– Engrosamiento del esplenio

– Extensión y volteo de la cabeza.

– Control voluntario.

– Busca objetos presentados en su campo visual (3 meses).

– Coge objetos con las dos manos, se voltea solo, se sienta por períodos cortos y gatea (9 meses).

– Funciones sensoriales: desarrolla la   visión binocular, la acomodación visual, la identificación de objetos y la conciencia visual.

– Lenguaje preverbal prelingüístico.

– Llora (recién nacido), sonríe (3 meses).

– Balbucea (6 meses)

– Imita sonidos y produce algunos (9 meses).

– Produce dos o cuatro palabras, entiende los sustantivos (12 meses).

– Desconexión: equipotencialidad funcional de los dos hemisferios.
De 1 a 4 años de edad – Crecimiento continuo – Sube y baja escaleras con dos pies con escalón  y se viste parcialmente (2 años).

– Sube y baja escaleras con un pie por escalón, monta en triciclo, se viste solo (3 años).

– Primer nivel lingüístico.

– Pronuncia frases de dos palabras, señala algunas partes del cuerpo (2 años).

– Utiliza preguntas, produce frases bien estructuradas (3 años).

– Asimetría auditiva: mayor rapidez del hemisferio izquierdo en el análisis de la información verbal y del derecho en el manejo de la información no verbal (2 años).

– Cruce de la línea media (3 años).

De 4 a 7 años de edad – Incremento notorio del tamaño del CC. – Salta, se amarra los cordones (5 años) – Primer nivel lingüístico.

– Dice la edad, repite 4 dígitos, denomina colores (5 años).

– Se establece la preferencia manual (4 años aprox.).

– Asimetrías visuales: caras (5 años); letras, lectura por las dos vías (7 años).

 

Por tanto, su desarrollo (sus axones correctamente mielinizados) permitirá una rápida propagación de impulsos neurales. Esto es un prerrequisito para la adquisición de las funciones motoras, emocionales, conductuales y cognitivas en las diversas etapas madurativas.

Todas estas áreas son muy importantes en el aprendizaje, y es necesaria una correcta conexión interhemisférica para que éste pueda desarrollarse adecuadamente. Cuanto mayor sea la conexión, más veloz será la respuesta comportamental en base a la función motora, conductual, emocional o cognitiva. Por tanto, muchos de los problemas de aprendizaje como el TDAH, la dislexia, la discalculia, problemas en la lectoescritura, etc. tienen base en la inmadurez del CC, y necesitan del desarrollo de esta conexión para poder paliar algunos de sus síntomas.

Además, se ha demostrado que su mielinización continúa durante la niñez e incluso permanece en etapas más avanzadas como la adolescencia y la adultez. Por tanto, pueden producirse cambios en esta estructura con el fin de lograr una mayor comunicación en el resto de áreas y por ende, una mejor cognición y funcionamiento cerebral global.

Es muy importante prestar atención al desarrollo de esta estructura observando los comportamientos en referencia a los hitos evolutivos, para poder dar respuesta ante cualquier problema que pueda surgir. En Capacita-le, trabajamos desde el neurodesarrollo fomentando la conexión interhemisférica de los menores, desarrollando el cuerpo calloso desde las etapas más iniciales hasta las superiores, ayudando así a un mejor funcionamiento cerebral a nivel motor, conductual y cognitivo.

Ante cualquier sospecha de inmadurez en el desarrollo del menor, contacta con nuestro equipo.

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